Todo el universo es una única caja sonora. Todo vibra, suena y canta.
En base a los contenidos mentales y espirituales de un organismo, que se pueden llamar el ADN o código genético, revelamos (manifestatio) nuestras singularidades individuales en las cuales la persona en su organismo, que es una caja sonora única, está en el centro. Con su singularidad representa su "sonido primordial" individual, que la hace actuar en la vida como un diapasón.
Sus repercusiones en el mundo exterior se basan en este "sonido" propio, particular.
Sobre la base de este sonido primordial individual creamos composiciones sonoras de acuerdo con el tiempo y el lugar (navigatio), en armonía con los cuales todos los demás elementos posibles pueden ser afinados según convenga.
Por lo tanto todos los aspectos de un organismo "hablan el mismo idioma" – resuenan al unísono.
Se puede imaginar como una orquesta donde el primer violín, una vez afinada, da el tono a los demás instrumentos, y todos concertados alcanzan su pleno volumen y potencial en una melodía conjunta.